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Los problemas más comunes en las relaciones de pareja

Toda pareja pasa por altibajos que le hacen replantearse su relación en un momento u otro. En ocasiones, estos son tan frecuentes o tan graves que el compromiso entre ambos puede llegar a su fin. Cuando esto sucede, las personas tienden a centrarse en los aspectos negativos de la relación y a dejar de lado las sensaciones positivas que les puede producir su pareja, olvidando detalles que pueden ser beneficiosos para la unión como el romanticismo, la amabilidad o la ilusión por hacer cosas juntos.

 

Estamos en un siglo en el que las expectativas en las relaciones son cada vez más altas y el esfuerzo que se está dispuesto a hacer por ellas parece ser cada vez menor. Esta tendencia es conocida como maximizar las relaciones o buscar en todo momento la máxima satisfacción posible, y diversas investigaciones han concluido que las personas maximizadoras buscan la perfección y no se sienten satisfechas con su situación actual por muy positiva que esta sea (Levari et al, 2018, Rozin & Royman, 2001). Para alguien maximizador, nada es lo suficientemente bueno y la comunicación se vuelve más complicada cuanto más tiempo pasa junto a su pareja.

Problemas Comunes en las Relaciones de Pareja

Los problemas más comunes en una pareja suelen ser pequeños detalles que se acumulan en el día a día y, en ocasiones, son difíciles de identificar.

Bajo este marco general de expectativas, surgen problemas como los siguientes, publicados en un estudio de la School of Social Sciences and Psychology de Sydney, que afectan seriamente a la salud de una relación:

  • Esperar mucho de la relación, haciendo que uno o los dos miembros se apoyen tanto en su concepto de relación ideal que no acepten los rasgos personales de su compañero que no entran en consonancia con ella. Por ejemplo, si en una relación ideal el compañero es alguien muy ordenado, la persona puede sentirse muy irritada si la pareja deja un objeto fuera de su sitio después de usarlo en casa. 
  • El exceso de individualismo, dejando de lado la comunicación y la unión, el tiempo juntos y con los hijos, por estar pendientes del trabajo, las actividades sociales y demás situaciones generadoras de estrés. 
  • La tendencia a prestar atención a los aspectos negativos de la pareja, en gran parte debido a la falta de comunicación, al estrés diario y a las expectativas irreales puestas en el otro, que chocan con la realidad del día a día, en la que ambos miembros son imperfectos. 
  • Mal cuidado físico, apariencia de suciedad y poco interés en resultar atractiva a la pareja. 
  • La pereza, poco esfuerzo en el otro y, en muchas ocasiones, en los retos diarios que suponen el trabajo, la familia, el hogar, etc… 
  • Dependencia emocional, o lo que sucede cuando uno de la pareja (o los dos) está con el otro porque necesita su atención más que por amor puro a la otra persona. 
  • La falta de sentido del humor es otro aspecto que daña seriamente la salud de una relación, al igual que demasiado tiempo en las redes sociales, bajo deseo sexual… aspectos que, en definitiva, ponen distancia entre los miembros de la pareja y, cuando suceden en exceso, pueden causar un daño irreparable. 
  • Vivir a mucha distancia, algo común en la era de las redes y las relaciones a distancia. El tiempo sin verse en persona y compartir tiempo de calidad juntos es un factor determinante que dificulta el desarrollo de la pareja en aspectos como compartir aficiones, realizar sexo y compartir experiencias vitales. 
  • El exceso de obstinación, o comportarse como lo que conocemos habitualmente como un “cabezota”. La falta de saber escuchar a la pareja y ponernos su lugar dificulta que se tenga en cuenta su punto de vista y, por lo tanto, favorece las discusiones y la falta de entendimiento.
Problemas habituales en la pareja, cómo superarlos

Cada pareja necesita comprender sus necesidades individuales y comunes, y aprender a canalizarlas

A estos aspectos es importante añadir otros menos comunes, pero igual de importantes: los abusos sexuales, el maltrato físico y psicológico, las personas que provienen de ambientes desestructurados y no han desarrollado habilidades sociales propias para saber convivir en pareja, la infidelidad, o la falta de inteligencia emocional, que nos permite comprendernos y comprender al otro para saber expresarlo en palabras y llegar a acuerdos.

En cualquier problema que afecte a la pareja deben participar los dos miembros

La pareja es un camino individual a la vez que dual. Presenta etapas de dificultades y de disfrute personal que requieren un esfuerzo constante. Cada pareja necesita comprender sus necesidades individuales y comunes, y aprender a canalizarlas para disfrutar al máximo de su relación, aprendiendo a apoyarse en ella de forma sana.

Es por ello que es importante aprender a convivir con uno mismo y con el otro, y recurrir a ayuda profesional en las etapas en las que se necesite ayuda externa. No se debe olvidar que parte de la vida es también aprender a estar con los demás y que, con la guía adecuada, pueden descubrirse que hay más razones para luchar por una relación de las que parecen.

Si te sientes identificado por una de estas situaciones puedes contactar con nosotros y te ayudaremos con tus problemas de pareja.

lidia quindós ovide

Lidia Quindós Ovide

Tu psicóloga en Alcorcón

Consultas de psicología presenciales y consultas por Skype
Teléfono: 609098164
C/ Mayor 19, 3ºB. Alcorcón
Email: info@lidiaquindos.com

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